Si tienes 35 años (o estás cerca de esta edad) y te duele la cadera, no significa que estés «envejeciendo». La cadera, como cualquier articulación, puede presentar dolor por aumento de tensión muscular, malas posturas o compensaciones generadas por las largas horas de trabajo a las que nos exponemos diariamente.
¿Por qué duele la cadera?
Nuestro cuerpo funciona gracias a una adecuada coordinación neuromuscular. Cuando pasamos muchas horas sentados frente a una computadora o permanecemos demasiado tiempo de pie, esta armonía se altera.
Estar sentado por periodos prolongados puede generar debilidad en músculos clave como los glúteos (mayor y medio) y la musculatura abdominal profunda. Esta falta de activación provoca que la columna lumbar aumente su carga y tensión, favoreciendo contracturas, sobrecargas e incluso irritación del nervio ciático.
Permanecer mucho tiempo de pie también puede generar dolor. El cuerpo adopta posturas antiálgicas, creando compensaciones que terminan afectando la región lumbar y la cadera.
Impacto más allá del movimiento
El dolor constante no solo afecta el movimiento, también impacta en el estado de ánimo, puede generar frustración y disminuir la calidad de vida.
¿Cómo ayuda la fisioterapia?
A través de una evaluación funcional completa podemos:
- Identificar el origen real del problema.
- Corregir desbalances musculares.
- Mejorar la postura.
- Fortalecer las estructuras necesarias.
- Prevenir complicaciones futuras.
No se trata solo de aliviar el dolor, sino de recuperar bienestar físico y mental.
Si el dolor de cadera aparece al levantarte de la silla, al caminar o al final del día, no lo normalices ni lo atribuyas simplemente a la edad. En FisioFocus abordamos el dolor de cadera desde una perspectiva funcional e integral.
Por: Lcdo. FT. Nicolás Serven

